Medimos antes de proponer
Ningún rediseño arranca sin un inventario físico por referencias y una medición real de pasillos, alturas y capacidad por nivel. Trabajamos con lo que hay en el piso, no con planos idealizados. Si el relevamiento muestra que el problema no es el espacio sino la secuencia de picking, lo decimos y cambiamos el enfoque.
El layout sigue a la rotación
Las referencias de mayor salida van cerca del despacho, la carga pesada se queda en planta baja y lo de baja rotación sube a los niveles altos. Esa jerarquía simple reduce metros recorridos por pedido y evita que el operario cruce el depósito dos veces para armar una sola orden.
Capacidad calculada, no estimada
Antes de sumar niveles o cambiar estanterías comerciales, calculamos cuánto volumen soporta realmente cada tramo y qué margen queda para crecer sin ampliar la nave. Preferimos una proyección conservadora a una promesa de metros cuadrados que después no se sostiene con el stock real.
Documentación que el equipo usa
Entregamos rutas de picking trazadas, planos de zonificación y una planilla de capacidad por familia de producto. No es material de presentación: es lo que el jefe de depósito consulta cuando entra mercadería nueva o cambia un proveedor. Si el documento no sirve en la operación, no cumplió su función.